La vestimenta de la Santa Muerte

La indumentaria  para La Santa Muerte

Los fieles la revisten de diversos colores y diseños como pago a los favores otorgados o para hacer un pedimento. El cambio de la imagen se ve supeditada en el vestido según el gusto del propietario, por moda o con el fin de atraer la salud, la prosperidad y el amor. Es en el indumento donde se resalta el estado anímico de la Santa y su belleza.

La imagen de la Santa Muerte personificada más popular es la de un esqueleto con guadaña y una túnica que le cubre desde la cabeza hasta los tobillos, la cual es una de las encarnaciones de Caronte que dispersó por Europa y llegó hasta la era moderna.

se hizo evidente como alegoría en algunos ámbitos religiosos, sobre todo cuando el mundo occidental de la Edad Media fue azotado por grandes pandemias, por esa razón a los esqueletos se les vestía con atributos de reyes, sacerdotes, damas e incluso portaban la indumentaria completa de las diversas capas sociales. A esta expresión se le conoció como “danzas macabras” o los memento mori para recordar la brevedad de la vida del hombre, sin importar edad, sexo o clase social.

El arte moderno ha tomado esas imágenes y las ha actualizado, mostrando al esqueleto con vestimenta contemporánea o antigua (como los descritos anteriormente), a los cuales se contextualiza en el presente, y suele estar presente sobre todo en espacios lúdicos, profanos. A La Santa Muerte —deidad relacionada con el cuerpo del hombre, pues según los creyentes “es como uno, al esqueleto lo llevamos por dentro” se le representa como una osamenta vestida con túnica al estilo grecolatino (elemento que iconográficamente le otorga pureza), cuya personalidad divina está dada por la aureola; a estos elementos se le suman accesorios como la balanza (símbolo de justicia), la guadaña (representa el cese de la vida), el hacha (atributo justiciero), el globo terráqueo (es la fragilidad del mundo), el búho (emblema del apetito carnal). Si bien esta esquelética figura porta la indumentaria de su diseño primigenio, los feligreses la han revestido de múltiples elementos simbólicos, según sus propias creencias.

Los casos de tantos devotos que agradecen los favores a la Santa del altar casero con un vestido ya sea mandado a hacer ex profeso o fabricado por ellos mismos, debido a que en la mayoría de los casos, Ella les otorga su protección.

[…] hay gentes que por necesidad, por el gusto de ponerla mejor, a manera de regalo, por un pedimento, por algún milagro que la Santísima Muerte les hizo, es que los devotos y devotas le ofrecen un vestido, vamos a decirlo como un compromiso espiritual, si yo sé que en su altar tiene todo, y a mí me nació obsequiarle, darle un vestido hasta donde mis posibilidades tenga.

La solución divina a las necesidades y sufrimientos humanos tienen un premio (milagro). Es ya de dominio público que La Santísima Muerte:

[…] es constantemente tributada por los devotos con oblaciones como pago a los favores otorgados (mandas) o con el objeto de solicitar su gracia (rogativas). Si bien la mayoría de estas ofrendas son perceptibles en capillas y altares en forma de licor, las velas y flores, hay ocasiones en que el pago consiste simplemente en plegarias, peregrinaciones y cambios de actitud (dejar las drogas, por ejemplo).

El vestir a La Santa es: “Una manera de agradecer por todo lo que ya se ha recibido. Es una manera de festejarla […] estamos acostumbrados que cuando alguien cumple años, se le cambia de vestimenta para poder premiarle por algo. Aquí es algo parecido, premiar, agradecer; es un obsequio vestirla”. En este fragmento de entrevista observamos que como a cualquier persona, a La Santa se le estimula por sus actos sobrehumanos y qué mejor que con un traje nuevo, como un símil de quien cumple años.

Los diseños para la Patrona dependen de la petición del devoto y cómo está hecha cada escultura (postura, tamaño, si la mano está pegada al cuerpo o tiene un mundo en el pecho, etc.), o como dijeran los devotos: “Es de acuerdo al cuerpecito que tenga”. Se ajustan a las necesidades tanto de la escultura como de la obligación “moral” y de los alcances económicos de cada fiel.

Para los devotos invertir tiempo, dinero y esfuerzo en la compra o confección de los indumentos va relacionado con tener “una paz interna por haber cumplido con la promesa”, aunque para ello se requiere también de un sacrificio, es decir, por lo regular el creyente se priva de algo material o de alimentación para cumplir con la promesa. Se trata de abnegación, sobre todo cuando se convierte en una carga económica debido a que la pobreza dificulta la tarea de vestirla. Pero, tras el sufrimiento, viene la satisfacción.

Vestir a las esculturas de los altares caseros como agradecimiento también se practica en los altares públicos dedicados a La Santa Muerte; en ocasiones los devotos que acuden cada mes a los rosarios de algunas colonias suelen regalar el vestido a La Santa, pues se cree que tiene mayor jerarquía que la imagen doméstica. Las personas dicen: “Yo con el esfuerzo de mi dinero, le pido permiso a los dueños de estos altares para vestirla, es un obsequio, un compromiso espiritual que se tiene con Ella”.

Cabellos Naturales.

Es importante comentar que un accesorio con mucha carga simbólica que se añade a la imagen de La Santa Muerte (como símbolo dominante) es el cabello, que se corta la gente para darlo como regalo, pues se trata de “un pedazo del devoto”, una extensión de su propio cuerpo que deja en pago por el favor recibido. Algunos creyentes expresan que esta muestra de agradecimiento tiene relación con la falta monetaria para ofrecer algo, otros más porque “ya le han dado tantas cosas que no saben que dar”. Sin embargo, ocasionalmente las personas hacen el “voto” de no cortárselo hasta que se realice el milagro: “El mechón no se corta mientras no se haya cumplido la promesa”

Trajes diversos

Existe un variado repertorio de trajes para La Santísima Muerte que se relaciona, como ya lo hemos mencionado, con el pedimento o con el favor otorgado y que eventualmente tiene correspondencia con una época del año (véase tabla 1).

  • Los atuendos más conocidos son los de “Catrina” (figura creada por José Guadalupe Posada), que se asocia con la festividad de Todos los Santos y el Día de Muertos; consta de un vestido amplio con mangas anchas, cuyos colores varían de acuerdo al gusto, que se acompaña como distintivo de un sombrero tipo “panela” y una boa de plumas. Otros accesorios que puede tener son los guantes, paraguas, abanico, etcétera.
  • El vestido de “Novia” (prenda utilizada por las mujeres durante la ceremonia de casamiento) suele colocarse por la celebración de una boda, para pedir salud o jurarse amor y lealtad. Esta prenda es blanca, lleva un velo de tul con flores o una corona; como complemento se le coloca un ramo o una canasta con monedas.
  • El vestido de “Princesa” o “Quinceañera” es un traje considerado por los devotos como tradicional por gusto, porque se ve grande (abultado) y bonito (representa aristocracia gobernante o nobleza); puede ser de cualquier color, llevar encajes o aplicaciones de perlas, lentejuelas, chaquiras u otros, y cuyo complemento primordial es la corona. En la mano se le coloca un accesorio que se relaciona con el pedimento.
  • El traje de “Danzante” (se relaciona con el pasado prehispánico) suele ser completo o constar de falda y blusa del color que prefiera el devoto, hecho de cuero o tela, su principal accesorio es el penacho de plumas; puede llevar un cuchillo, escudo, lanza o hacha.
  • En el caso de ser considerada “Ángel” (por actuar como mensajera, ejecutando los juicios de Dios y sirviendo a los creyentes) puede ataviarse con el vestido tipo princesa, ampón o uno más sencillo, al que se agregan alas de plumas. En las manos puede llevar la guadaña u otro emblema.
  • El traje “Regional” (identifica a una etnia o región de México) es empleado en septiembre, periodo que se conoce como “el mes de la patria”, debido a que en esa fecha se conmemora la independencia. El diseño dependerá de la zona que se desea representar: china poblana, istmeña, veracruzana, etc. El color y accesorios complementarios dependerán de las necesidades y gustos del devoto.
  • Con el atuendo llamado de los “Tres metales” se busca prosperidad. Este diseño consiste en el básico traje tipo princesa, cuya peculiaridad es que entre el vestido y accesorios estén el color oro, cobre y plata.
  • Con el indumento del “Éxito” se persigue el triunfo. Consisten en un atuendo básico de princesa en color dorado, lo mismo que los accesorios.

De toda esta tipología sobresalen los atuendos relacionados con la profesión o la actividad laboral que desempeñan los devotos, los cuales se le colocan a La Santa como agradecimiento porque les ha ido bien en el trabajo, han tenido buena suerte para encontrar un espacio laboral o porque les subieron el sueldo. Entre ellos pueden identificarse el de policía, doctor, enfermera, cabaretera o soldado, por citar algunos.

  • Otras vestimentas que se suman a la lista son los disfraces de abeja, mariposa, oso, etc., los cuales se relacionan con el cuidado de los niños.
  • Hay quien viste de deportista a su Santa (principalmente con el uniforme de algún equipo de futbol), para compartir con Ella sus gustos de aficionado. Aunque existe consenso en el respeto a la imagen, hay quien ignora el reglamento e incurre en lo absurdo, en lo que no está “bien visto” por la propia feligresía.

Tabla 1  Tipología de indumentos

 

El  Vestido y su relación con lo Esotérico

El indumento varía según las necesidades del devoto, cada color se relacionan con la petición; los mantos y túnicas que portan por factura las esculturas significan lo mismo (véase la tabla 2).

 El color es importante para los creyentes, pues reconocen en aquél el poder que ejerce sobre sus destinos. El simbolismo del color es uno de los más conocidos y conscientemente utilizados en la liturgia, la heráldica, la alquimia, el arte y la literatura .Aunque el devoto tenga una escultura con un color predeterminado, al colocarle otra vestimenta refuerza la petición, o bien, la modifica, de acuerdo con la necesidad del momento.

 Por ejemplo, si tiene una escultura con túnica roja relacionada con el amor y quiere tener prosperidad, o bien si agradece que su economía haya sido exitosa, reviste a La Santa de color amarillo. La imagen de La Santa Muerte es el símbolo principal, en tanto que la indumentaria y accesorios son distintivos de segundo orden, es decir, son símbolos instrumentales que acentúan y complementan al símbolo dominante. La vestimenta otorga un reconocimiento específico, confiere diferencia a una advocación (título que tienen las imágenes para distinguirse de otras; se refiere también al misterio que representan).

Significado de los colores

Accesorios

Otros elementos relevantes en el “poder” del indumento para atraer lo deseado son los accesorios, que no sólo son de carácter decorativo (que hacen juego con el indumento) sino que se refuerza la eficacia simbólica de las imágenes, por ejemplo:

  • El cuerno de la abundancia (expresión de la prosperidad).
  • Monedas o billetes (atraen el dinero).
  • El hacha (emblema del poder).
  • El caldero (receptáculo de fuerzas trasformadoras y germinadoras).
  • El trigo (se relaciona con la abundancia).
  • Los peces (se refieren a la salud).
  • Las flores (asociadas con el cielo y la primavera).
  • La mariposa (sinónimo del alma, inocencia, resurrección y cambio metamórfico).

Todos son símbolos de segundo orden que acentúan al principal; son instrumentales en tanto que en el espacio ritual se interrelacionan entre ellos y con el símbolo vital, su acepción depende del tipo de ritual ejecutado para obtener un fin específico.

Cabe destacar que en ocasiones los vestidos de La Santa Muerte de los altares de las calles se regalan a otras Santas, generalmente de altares caseros, cuyos devotos no tienen dinero para comprar uno propio, o bien desean transferir el poder simbólico de esa Santa de mayor jerarquía a una doméstica.

 También las imágenes de las casas se visten con la misma tela de las Santas públicas; esto se debe a que “es una reliquia espiritual, se comparte esa energía”. En el caso de Esperanza, la Santa Muerte del altar de Ferrocarril de Cintura, algunos devotos adquieren idéntica tela y diseño para elaborar los trajes de sus Santas caseras “porque ellas quieren ver a sus muertes igual que como Ella ésta”. La tela “representa a la imagen”, es decir, traslada una connotación simbólica de una Santa de mayor jerarquía a otra de menor rango.

Algunas veces los vestidos más “cotizados” se recortan para regalarlos como reliquia pues “en ese pedazo de tela está plasmada la energía”. Fue colocado “bajo la sombra”, como diríamos nosotros, por tantas oraciones y rosarios.

Se cree que el pedazo de tela tiene la misma fuerza “mágica” que la propia Santa Muerte que vistió el atuendo. Los devotos creen en la movilidad sobrenatural de La Santa Muerte, que se manifiesta en el indumento, pues en ocasiones observan en él manchas de lodo, ¡como si hubiera salido a caminar! O bien afirman: “Yo me he fijado cómo, después de colocarle el vestido, hasta se le marcan re bien sus piernas”.

Algunos aseguran que después de ser vestida han visto que cambia su postura. Es como si la prenda fuera testigo de otro “milagro” de La Santa; para otros se trata de la expresión de alegría de La Santa Muerte porque le gustó la indumentaria, como les sucede a muchas mujeres cuando se ponen un traje nuevo.

El Vestido de la Santa Muerte Asumido Corporal.

El indumento de La Santa Muerte es una referencia a lo humano pero también a lo femenino, que resalta la gracia de una mujer (rara vez se observa en lo masculino).

  • Se busca poner tan “coqueta” a la imagen que si fuera factible de otorgarle sensualidad y delicadeza hasta le colocarían bragas y sujetador.
  • Como no es así, la vestimenta comienza con el fondo, generalmente de color blanco, se usa como ropa interior, ya sea liso o con aplicación de encaje o de listón.
  • Sobre él se pone una crinolina (especie de falda amplia con varias capas de tela de tul), utilizada por las mujeres en el siglo XIX.
  • Actualmente se usa bajo los vestidos de gala como trajes de novia, quinceañera, princesa y de noche, para dar volumen a la falda.
  • A estos elementos se suma el vestido, que además de ser la capa subsecuente de la ropa interior, actúa como elemento identificador y abrigo ante los cambios climáticos.
  • Los objetos como bolsos, guantes y paraguas se consideran complementos más que prendas de vestir, mientras que los accesorios dan un toque de diferencia, éstos son:
  • corona, sombrero y joyería, entre otros. De estos últimos, uno importante que se procura no falte es la bolsa.

El bolso, además de contener las oraciones y pedimentos de los devotos, “que son asunto de gran importancia”,..es la referencia a lo femenino, reflejo de la coquetería, la practicidad, buen gusto e instrumento cuya función principal es transportar un reducido número de objetos de uso frecuente, como billeteras, monederos, llaves, documentos, artículos de belleza femenina, etcétera.

Otra hipótesis del porqué vestir a la Niña Bñanca es el concepto del pudor, la necesidad de recato, a la honestidad. Aunque pareciera que es una simple escultura, al ser una representación divina, al poseer cuerpo humano, se presupone que siente los cambios climáticos y la necesidad o el rubor de cubrir su desnudez.

Es posible que el recato quede implícito de una manera metafórica, porque mirar a La Santa Muerte “desnuda” no está bien visto, pues el cuerpo es sede del bienestar y transmite seducción, en éste se materializa la desnudez y con ello la excitación.

El cambio de vestido depende de la economía del devoto, del gusto y de la manda hecha por un milagro; se efectúa cada mes, cada tres meses o más, pero la fecha más importante es la de su onomástico. No existe una regla.

Los que fabrican los indumentos pueden ser los mismos devotos que tienen facilidad manual y conocimiento de costura, mientras que otros mandan a hacer su vestido con costureras especializadas; hay quien procura darle lo mejor a su Santa, aunque les cueste más dinero.

Consideraciones finales:

En este artículo analizamos  tres propuestas  del porqué y cómo se re-viste a La Santa Muerte.

  • Primero está la visión de sus devotos, la necesidad de “pagar” la deuda contraída por el otorgamiento de un milagro, práctica de lealtad relacionada con la moral de los usuarios.
  • Después está el conocimiento esotérico de los colores, que refuerza la petición para que se realicen los favores que piden los devotos y,
  • por último, está la propuesta de concebir al vestido no sólo como objeto para cubrir el cuerpo de los cambios climáticos sino como un medio por el cual la imagen escultórica expresa su feminidad, sus sentimientos, sus gustos, a la manera del ser humano, en el que hay un espejeo con el “yo”, llevado por el gusto de la estética.

La indumentaria va más allá de ser una simple prenda, es un símbolo importante para los devotos, pues con éste La Santa Muerte está complacida de vivir y convivir diariamente en el culto. Viste a tu niña blanca de acuerdo a los favores que te concedió, y haz de ella la mas hermosa y la mejor vestida. 1